Meses de rigor
- 8 dic 2017
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El despertador suena, abro mis ojos, tomo el celular, apago ese maldito sonido y me voy a la ducha, desayunando veo las noticias en mi teléfono, poco a poco me entero de lo que sucedió en el mundo mientras en mis sueños escapaba del dolor que producen las masacres, las bombas, las amenazas y todos los sucesos que día a día nos hacen pensar que todo pude acabar muy rápido en estos días de rigor.
Esto se convirtió en mi rutina, en mi día a día, despertar y ver con impotencia como los mas poderoso en el mundo juegan con la vida de millones. El año se va acabando y cada vez las cosas se ven más complicadas, primero las derechas en el mundo, el presidente Trump y sus políticas racistas y xenófobas, Europa sin aprender de los desastres que dejo el nazismo ha comenzado a evidenciar como el racismo y el odio siempre han estado ocultos en la sociedad, y poco a poco se hacen más evidentes, cada vez son más los partidos de ultra derecha con propuestas antisemitas, pero medio oriente no se queda atrás, el yihadismo e Israel y Palestina son claros ejemplos del fanatismo en su expresión más violenta. Nosotros, Latinoamérica, estamos en las mismas, piénselo, piense en cuantos comentarios xenófobos dirigidos a nuestros hermanos venezolanos que se la guerrean en lo que llamamos Colombia no escucha a diario, estamos en un mundo de fanatismos descontrolados, mundo racista.
Hasta aquí todo va mal y es peor, las potencias mundiales como China, Rusia y Estados Unidos tienen el armamento para destruir el mundo, y no exagero, la guerra fría nunca acabo y las potencias se encargaron de armarse tanto como pudieran, ¿a qué nos lleva esto?, “La tercera guerra mundial será un estruendo nuclear, los historiadores no podrán narrarla y los humanos nos podremos resistirla”, Dilson Díaz, cantante de la pestilencia, lo dejo muy claro en 1989, con la canción La ciencia de la destrucción del Álbum La Muerte un compromiso de todos, la canción describe perfectamente lo que sucederá si el mundo sigue en el camino por el que va.
Mi Colombia, ese país construido con la sangre de todos los que olvidaron, mi Colombia no se salva de este mierdero de sociedad, las Farc se están uniendo a la vida política poco a poco y muchos pensamos que esa era la solución de este país, sin embargo, los asesinatos a líderes sociales se dispararon, las Farc no eran el problema, el problema somos los colombianos, la narco cultura, la corrupción y claramente las personas como Álvaro Uribe Vélez, Ordoñes o María Fernanda Cabal que a fin de cuentas son el reflejo de lo que es la asolapada y amangualada sociedad colombiana, obviamente estoy generalizando aún hay muchas personas que trabajan por vivir en un mejor lugar.
Si, ahí estoy yo, igual que ustedes, viendo como sucede todo esto y todo lo que me falto por nombrar, viendo como el mundo se va de a pocos y lamentablemente no va hacia la destrucción, eso sería lo mejor que podría pasar, el mundo va hacia la dominación completa de unos pocos y ¿qué es lo que nos queda?, pues después de mucho tiempo dentro de la misma rutina pienso que solo queda pelear, y cuando hablo de pelar no los estoy invitando a que cojan un fusil, la solución está en trabajar día a día en ser mejor persona, auto gestionar, unirnos y aprender que no se respeta al que no respeta, entender que en los días de rigor solo nos queda luchar.

























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